(ARTÍCULO 4) ¿ES POSIBLE LA CLASE INVERSA EN EDCUCAIÓN INFANTIL?
Este grupo empezó por transmitirnos que la Educación Infantil es imprescindible garantizar una buena
enseñanza-aprendizaje tanto afectivo-emocional, social y cognitivo y no nos
podemos olvidar de la inteligencia emocional.
“Darle la vuelta a la clase” se centra en la adquisición del
conocimiento, hay que tener en cuenta que se pueden trabajar los conocimientos en
casa. Hoy en día el conocimiento está al alcance de cualquiera. Por lo tanto,
la tecnología puede ayudar y motivar al alumno.
Es muy importante la involucración de las familias. Los
profesores tienen que asegurarse, tanto por medio de encuentros informativos
con las familias, como por medios de formación del centro, de que éstas se unan
a la forma de trabajar que les proponemos.
Teniendo esto en cuenta, la clave del éxito para abordar el
tema es que el profesor plantee ejercicios y actividades, de forma individual o
en grupo, que supongan un nivel de complejidad en el pensamiento. En este
proceso el profesor tiene que estar cerca para ayudar al alumno en lo que
necesite.
Dentro del desarrollo, tenemos un modelo de aprendizaje que
se llama Taxonomía de Bloom. Esto es de gran ayuda para organizar actividades
con diferente nivel de complejidad. El primer nivel
supone que el alumno adquiere la información básica que necesita para seguir
construyendo sobre ella, el segundo nivel es la comprensión y el tercer nivel es aplicar y supone
resolver problemas, completar procesos...
Lo más importante de la clase inversa empieza cuando el
profesor es capaz de hacer que sus alumnos gestionen su propio aprendizaje.
Para eso hay que tener en cuenta las habilidades y capacidades de cada niños.
En conclusión cada niño es único y diferente, por eso es
necesario tener en cuenta todas sus características, para respetar el ritmo de
cada niño. “Lo que interesa no es enseñar, sino aprender”.
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